Es habitual confundir una landing page con una página más de la web corporativa, y ese error de concepto suele traducirse en campañas de publicidad que convierten mal. Ambas cumplen funciones distintas, y usar la equivocada para el objetivo equivocado es una de las causas más comunes de anuncios que generan clics pero pocas ventas.
Qué es cada una
Tu web corporativa informa sobre tu negocio en general: quién eres, qué servicios ofreces, cómo contactarte. Tiene menú de navegación y varias secciones porque su objetivo es que el visitante explore.
Una landing page existe para un único objetivo: convertir la visita de esa campaña específica en un lead o una venta. No tiene menú, no invita a explorar — cada elemento de la página empuja hacia una sola acción.
Cuándo usar tu web corporativa
Cuando el tráfico es orgánico general (alguien busca tu marca o tu categoría de servicio en Google) y quiere entender el conjunto de lo que ofreces antes de decidir. Aquí la exploración es parte natural del proceso de compra.
Cuándo usar una landing page dedicada
- Campañas de anuncios pagados (Meta Ads, Google Ads): el tráfico llega con una intención específica y una landing enfocada convierte mejor que la home general.
- Lanzamiento de un servicio o producto nuevo: necesitas medir esa campaña de forma aislada, sin mezclar sus resultados con el resto de la web.
- Ofertas de temporada: una landing temporal, sin competir por atención con el contenido permanente de tu web.
El error más común
Enviar tráfico de un anuncio pagado directamente a la página de inicio. El visitante llega con una expectativa concreta (la oferta del anuncio) y se encuentra un menú de opciones que no responde a esa expectativa inmediata — la mayoría abandona antes de encontrar lo que buscaba.
Preguntas frecuentes
Conclusión
Elegir entre tu web y una landing dedicada depende de la intención del tráfico que recibes, no de cuál te parece "más completa". Si tienes una campaña que necesita su propia página de conversión, así es nuestro servicio de Embudos de Venta.
